El misterio del hidalgo

humo-calavera

Recuerdo con inquietud aquel suceso, a pesar de los años que han pasado. Desde entonces, dediqué mi vida al sacerdocio. Padre Durán, me hago llamar ahora. Mi vida nada tiene que ver con el joven sinvergüenza que fui. En el momento de aquel suceso era un huérfano al servicio de Alfredo Alvarado, soldado condecorado en la guerra de Flandes. Fue en la ciudad de Toledo donde lo conocí, recién licenciado.

Continúa leyendo El misterio del hidalgo

Facebook
Califica este relato