El carro de silfos

Grifo-volando
Howard miró el reloj de sol situado frente al ventanal de su posada. La tarde anterior Sack no había acudido al trabajo. Los platos de madera y los vasos de cuerno se amontonaban en las pilas de la cocina. Margaret se negó a limpiar un solo cuenco. Estaba desbordada en la cocina. El posadero vigilaba el fuego recién encendido de la chimenea mientras barría el salón principal. Continúa leyendo El carro de silfos

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